Servimos

La Doctrina Social de la Iglesia nos anima a servir a los demás y a construir una sociedad más justa y solidaria, promoviendo la dignidad humana y el bien común desde el amor al prójimo. En la parroquia tenemos en marcha distintas iniciativas que buscan ayudar a los vecinos más vulnerables de nuestros barrios.

Cáritas parroquial presta acogida y apoyo asistencial a las familias que lo necesitan. Asimismo ofrece ayuda y orientación en materia de formación y empleo. En este sentido se presta una especial atención a la promoción de la mujer. El acompañamiento de Cáritas Parroquial también se extiende a los menores. El programa de refuerzo educativo ayuda a que los peques en riesgo de fracaso escolar puedan completar sus estudios y tener más oportunidades en el futuro.

Si deseas colaborar, puedes contactar a través del despacho parroquial o hablando directamente con los voluntarios.

Horarios:

  • Invierno: lunes y miércoles de 18:30 a 20:00
  • Julio: miércoles de 19:30 a 20:30
  • Agosto: casos urgentes

Es una iniciativa de las parroquias animadas por los Sagrados Corazones. Las mañanas de los sábados durante el curso escolar la casa parroquial y las pistas deportivas cercanas acogen actividades lúdicas dirigidas a los peques de nuestros barrios. A través de juegos y dinámicas que fomentan la colaboración y los valores solidarios los participantes disfrutan de horas de diversión y buena compañía. Además, todos los veranos la parroquia organiza un campamento, muy esperado siempre por las familias.


La dimensión misionera de la parroquia no se limita a nuestros barrios. También colaboramos con iniciativas como las de Manos Unidas. El mercadillo que organizamos en primavera permite recoger fondos para proyectos de esta ONG y también compartir un buen rato con los vecinos de nuestros barrios.


El equipo de pastoral de la salud visita a domicilio a las personas de la parroquia ancianas o enfermas. Aunque por sus circunstancias no puedan acercarse al templo, siempre son parte de nuestra comunidad. A través del acompañamiento espiritual y de estos ratitos de compañía queremos que se sientan acompañadas, valoradas, queridas y apoyadas, y que puedan compartir lo mucho que pueden aportar a la parroquia a través de su oración, sus recuerdos y su experiencia.