Crónica de la ordenación diaconal de Ignacio Cervera sscc

El pasado 13 de diciembre, la iglesia de Cristo Rey de Madrid acogió la ordenación diaconal de Ignacio Cervera sscc. De “nuestro” Cervera, aunque ahora continúe su misión en Sevilla. Hasta la capital se desplazaron integrantes de distintas comunidades de los Sagrados Corazones en la Provincia Ibérica.  Desde Málaga viajamos el padre Pablo, el padre Curro y una representación de la comunidad parroquial, a la que se suma los muchos hermanos que también acompañaron a Ignacio tan significativo en su vida a través de la oración y de mensajes de ánimo y cariño.

La eucaristía estuvo presidida por D. Vicente Martín Muñoz, obispo auxiliar de Madrid, quien recordó en su homilía que el diaconado es un ministerio de servicio: a la Palabra, a los pobres y a la Eucaristía. En sus palabras también estuvo presente el carisma de los Sagrados Corazones: contemplar, vivir y anunciar el amor de Dios. Y finalmente animó a Cervera a ser “un todoterreno” de la caridad.

Tras la ordenación, el ya nuevo diácono tuvo palabras de agradecimiento para familiares, amigos,  hermanos y para el Señor, por no cansarse nunca «de caminar a mi lado, de recordarme la suerte que tengo de poder vivir en esta vida, tratando de acercar a la gente a una verdad, que aunque escondida, llena de vida cualquier vida. (…) Hace unos meses me sentía feliz por poder formar parte para siempre de esta familia de los Sagrados Corazones a la que me sigues llamando e invitando. Hoy me llamas a vivir al servicio de tu Palabra, me invitas a adentrarme en tu mensaje para que, conociéndote yo, puedan otros también conocerte”, afirmó Cervera, quien terminó con unos versos de León Felipe:

Voy con las riendas sueltas
y refrenando el vuelo
porque no es lo que importa llegar solo ni pronto,
sino llegar con todos y a tiempo”.

Tras la ceremonia, los presentes pudimos compartir un aperitivo en las instalaciones del colegio de la Congregación, junto a la iglesia. Unas horas de convivencia y hermandad de la familia de los Sagrados Corazones que celebró con alegría este nuevo paso de Ignacio al servicio de la Iglesia.

Para terminar esta crónica, y antes de la galería de fotos, Estela y Sofía, dos jóvenes de la parroquia que viajaron a Madrid, comparten sus vivencias en esta jornada para el recuerdo.


Estela

Me hacía mucha ilusión acompañar a Cervera en este paso tan importante en su vida. Viví el momento con mucha alegría y mucha ilusión.  La ceremonia fue muy bonita y emotiva. Aunque había muchísima gente de distintos lugares, el ambiente era muy acogedor y  nos sentimos como en familia. En fin, una jornada para recordar.

Sofía

Para mí, la ordenación diaconal de Cervera ha sido una experiencia muy emocionante y emotiva. Me alegro de haber podido ir y compartir con él este paso tan importante en su vida y en su camino de fe, gracias a su constancia y a la entrega que pone en su vocación. Para mí es un regalo formar parte de la congregación y conocer a gente tan especial como él y, sobre todo, seguir viendo cómo va dando pasos en su camino. Cervera es una persona maravillosa que ha sido muy importante y lo será en mi vida; por eso me emociona tanto haber podido asistir a una celebración tan bonita e importante para él y poder compartirla, además, junto con todos los hermanos de la congregación, pudiendo así conocer a más gente maravillosa. Me llevo este día guardado con mucho cariño y con mucho orgullo por él.

Y ahora sí, aquí una pequeña galería de fotos como recuerdo de un día inolvidable, al que esperamos sumar pronto el de su ordenación sacerdotal.