La Parroquia Virgen del Camino ha acogido esta semana un encuentro para hablar sobre el nuevo Reglamento de Extranjería y, tras su entrada en vigor, la mejor forma de afrontar la solicitud de residencia en este nuevo marco jurídico.
En torno a 50 personas acudieron al taller, organizado por Cáritas y la Cooperativa Comundo (puedes conocer la labor que realizan pinchando aquí). Entre los presentes encontramos algunos voluntarios de distintas Cáritas Parroquiales y, sobre todo, vecinos de diferentes nacionalidades buscando información sobre cómo les afecta el cambio legal y cuál es el camino para ser residentes de pleno derecho en su nuevo país. Algunos son solicitantes de asilo y ya están trabajando y cotizando. Otros buscan regularizar su situación. Escuchan, toman notas, formulan preguntas y comparten su inquietud al hablar sobre sus casos particulares, cada uno de ellos muy diferente. Y eso es lo primero que aclaran Rubén y Pilar, los ponentes del taller: que no hay que compararse con los demás, porque cada proceso es un mundo.
Rubén Correa es socio fundador de Comundo y coordinador de una de sus líneas de trabajo, la que se ocupa de formar en habilidades para la vida y asesoramiento legal. Pilar Gallardo es la Delegada de Migraciones de la Diócesis de Málaga. Colabora orientando a Comundo en temas jurídicos, entre otros proyectos. Y es, sobre todo, “una aliada con una gran sensibilidad”, destaca Correa, quien explica que el objetivo de estas reuniones va más allá de informar. “Queremos que las personas sean sujetos activos de sus derechos, que dignifiquemos nuestra vida y nuestros trabajos. Buscamos formar, que es algo más profundo que informar, y que sean conscientes de que en tiempos de tanta desinformación, es necesario que uno busque las fuentes donde puede encontrar las respuestas”.
Y entre esas fuentes destaca el asesoramiento profesional especializado, especialmente ante el cambio legal. “Es una temática que sale en redes, en conversaciones. Hay mucho miedo, mucha inseguridad, mucha gente que se aprovecha…”, apunta Gallardo. De ahí la importancia de “buscar una persona y profesional de confianza. Porque esto no es una materia jurídica ni sencilla ni fácil. Se requieren años de estudio, además de la formación general”.
Los ponentes resumen algunos aspectos básicos del nuevo reglamento, con especial atención a cómo repercute sobre los solicitantes de asilo que aún no han visto su petición resuelta. Entrar en detalles sería muy largo por lo que nos quedamos con este resumen de Rubén: “el reglamento quedó mal hecho porque su centro no es el ser humano y su dignidad, sino que está, sobre todo, en lo económico”.
Justo lo contrario del espíritu comunitario del taller desarrollado en nuestra parroquia, que termina con una invitación a los asistentes a formar lazos y a implicarse en su proceso de regularización y en el cambio de la ley. Un camino en el que están acompañados por los 700.000 españoles que han firmado a favor de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que pide al Parlamento que elabore una ley que regularice a quienes ya están aquí. Algo que, refieren, quedó en suspenso ante la entrada en vigor del nuevo reglamento. Tras los problemas detectados, se espera un nuevo impulso para la ILP.
El encuentro termina con Rubén agradeciendo a Cáritas y a la parroquia Virgen del Camino el lugar prestado para la reunión y, en general, el buen trato que Cáritas Diocesana dispensa a Comundo. “Como cooperativa nos dan espacios y nos permiten trabajar en muchos sentidos. Y como migrantes podemos decir que por parte de las parroquias que son de Cáritas y que realmente sienten Cáritas, nos sentimos queridos, acogidos, haciendo realidad esa Pastoral de los Migrantes publicada por la Conferencia Episcopal Española el año pasado. La sinodalidad -concluye Correa- nos enseña que las diócesis se parecen a la gente que desarrolla su trabajo en ellas. Por eso en Málaga nos sentimos como en nuestra casa”.

