Adviento 2024: la familia crece

Ya estamos -como pasa el tiempo- en la primera semana de Adviento. Un tiempo fuerte que para nuestra comunidad parroquial ha comenzado con un momento histórico y cuatro celebraciones que resumimos a continuación con palabras e imágenes.

La primera, el propio inicio de este tiempo fuerte en el que según nos recordó el padre Pablo, nos preparamos para la última venida de Jesús, pero también para la de esta Navidad, y lo hacemos no de forma pasiva sino con una actitud activa de compromiso y servicio.

Algo que enlaza con el envío de agentes de pastoral, realizado también en esa primera eucaristía del Adviento que, además, coincidió con la fiesta de San Andrés Apóstol, patrón de nuestra parroquia junto a la Virgen del Camino. Citando de nuevo la homilía, se nos recordó que hablamos mucho de Pedro y poco de Andrés y, sin embargo, fue éste último quien llevó a su hermano hasta Jesús y uno de los primeros en dejar las redes y seguir al maestro.

En ese sentido el padre Pablo nos animó a tener a San Andrés como modelo y a recordar que muchas veces es una palabra sencilla, un oído dispuesto a escuchar o una mano amiga lo que acerca a otros hasta Cristo.

Tras estas palabras, las personas que realizan servicios concretos en la parroquia renovaron su compromiso: consejos parroquial y económico, catequistas de infancia, de pastoral juvenil, de confirmación y equipo de preparación al matrimonio; animadores de grupos de adultos, voluntarios de los distintos servicios que presta Cáritas, (acogida, refuerzo educativo y Juego de Niños); Pastoral de la Salud, equipo de comunicaciones, el equipo de rezo del Rosario, miembros de los coros parroquiales, responsables del movimiento MAC y Junta de Gobierno del Grupo Parroquial Luz y Mar.

Y esa es, precisamente, la cuarta celebración y la noticia histórica de la que hablábamos al principio. Tras 25 años de andadura, la hasta ahora asociación de fieles de San Andrés y la comunidad parroquial comenzamos a caminar juntos, como hermanos en la fe, la caridad y la evangelización de nuestros barrios. Desde mediados de enero, las imágenes del Santísimo Cristo de la Luz y María Santísima del Mar dejarán su entrañable capilla callejera para pasar a recibir culto en el templo. Un paso previo a su constitución (esperamos que pronto) como nueva cofradía de la Semana Santa de Málaga.

Pero lo más importante de este cambio, según nos recordó el padre Pablo, no es el traslado físico o el nuevo nombre, sino que nos traen su historia, su fe y su compromiso con nuestros barrios. Desde aquí damos la bienvenida al nuevo grupo parroquial, con el que crece la familia de nuestra comunidad.

¡Buen Adviento!