Un año más, mayo nos deja muchos momentos de alegría. Por una parte, recibimos «en la mesa de los mayores», como diría el padre Pablo, a los peques que hacen su primera Comunión. Y también celebramos la Confirmación de los hermanos que durante el último año se han preparado para este sacramento con la ayuda de sus catequistas y el apoyo de toda la comunidad parroquial.
Como en ocasiones anteriores, hemos pedido a algunos de los confirmados que compartan cómo ha sido su experiencia durante la formación y también qué espera de la nueva etapa que se abre tras ser confirmados.
Sara. Ahora que estoy confirmada, puedo hablar sobre mi experiencia durante esta etapa tan importante para mí. Lo mejor que me llevo de la catequesis es lo amenas pero, a la vez, intensas que han sido. En tan solo una hora a la semana, hablábamos de cosas tan profundas que me hacían pensar mucho. Pero, al mismo tiempo, las risas no faltaban y el compañerismo ha sido un gran motor. Pienso que nada hubiera sido igual sin mis compañeros. De igual forma, nuestro catequista, Julio, ha sido un pilar fundamental tanto para mí como para el resto. Gracias a él y a sus esfuerzos para que amaramos más a Dios, hizo que una experiencia que al principio pintaba aburrida por ser tanto tiempo, se hiciera tan bonita y agradable. Esto también ha sido posible gracias a otras personas con las que he tenido relación durante toda esta etapa. Me refiero a Pablo, el párroco, que me guio y ayudó cuando estaba perdida o necesitaba consejo. Manuel, que siempre estaba allí para sacarme una sonrisa. Félix, que hizo que mis primeras clases en Refuerzo Escolar de Cáritas las empezara con una sonrisa. También Mar, Jesús, Patricia… Gracias a ellos y al apoyo que me han brindado, deseo continuar siendo participe en las actividades de la parroquia. Me encantaría continuar ayudando a los niños en Cáritas y, si se me brindara la oportunidad, ojalá poder ser catequista en el futuro y transmitir a los más pequeños todo lo bonito que me han mostrado sobre Dios las personas mencionadas y muchas más. Espero que esto siga así y solo puedo dar gracias a la Iglesia y a Dios por todo lo bueno que me han ofrecido.
Estela. Para mí, la preparación de mi confirmación ha sido un proceso bonito. El grupo en el que he estado ha sido muy agradable y me he sentido muy cómoda. Además, he compartido esta experiencia con mi tata, que ya era mi madrina de bautizo y también lo ha sido de confirmación. Los catequistas me han ayudado en todo momento y me han enseñado a acercarme más a Jesús. Durante este curso de confirmación he estado colaborando con la parte de refuerzo escolar de Cáritas con la que estoy muy contenta y quiero seguir haciéndolo mientras pueda.
Alexandra. La preparación a la confirmación ha sido un proceso muy bonito en el que he conocido a gente nueva aparte de poder vivirlo con mi sobrina y algunos amigos. Hemos compartido nuestras experiencias y vivencias, con la ayuda de nuestra catequista, María José, y el padre Julio que nos han guiado en todo el proceso. En este tiempo he aprendido sobre facetas de la vida de Jesús que no conocía y esto me ha ayudado a acercarme más a él. Tras la confirmación me gustaría seguir presente en la parroquia en la medida que pueda ya que en pocas semanas voy a ser mamá.
Christian. Lo mejor de la catequesis han sido las clases que Julio ha impartido. Gracias a él he podido sabes muchas más cosas sobre la vida de Jesús y sobre la iglesia como comunidad cristiana. Me quedo sobre todo con el retiro especial para acercarte más a Jesús porque es cómodo, útil y te enseña cosas bastantes bonitas sobre ti mismo. Respecto a mi grupo, estoy súper contento. Eran mayores que Sara y que yo, pero en todo momento estaban a nuestro lado para decirnos lo que sea. Y en cuanto a Julio, quiero darle las gracias por todos eso miércoles vividos durante un año entero. Ha sido como uno más de mi familia. Espero seguir en la parroquia, en Cáritas, y seguir acudiendo a la iglesia. Lo próximo que me gustaría hacer es ser monitor junto a Sara en Juego de Niños los sábados y poder ir a los campamentos. Muchísimas gracias por todos estos momentos vividos. Han sido inolvidables.
Todos los bautizados estamos llamados a ser sal de la tierra y luz del mundo. Como nos recuerda el papa Francisco, «el que puede hacernos realmente sal que da sabor y luz que ilumina el mundo es sólo el Espíritu de Cristo». «A través de nosotros, será él quien orará, perdonará, infundirá esperanza y consuelo, servirá a los hermanos, estará cerca de los necesitados y de los últimos, creará comunión y sembrará la paz». Es lo que esperamos y deseamos para quienes han recibido el Espíritu Santo en el Sacramento de la Confirmación los sábados 25 de mayo y 1 de junio. Ambas eucaristías fueron presididas por nuestro arcipreste, D. Antonio Eloy por delegación del Señor Obispo. Tras ambas ceremonias, muy emotivas, también hubo momento para la celebración con un aperitivo compartido con los confirmados, sus familias y miembros de la comunidad en la casa parroquial.

