Desde mi punto de vista: El Papa Francisco

Recuerdo perfectamente el 13 de marzo de 2013. Estábamos reunidos en nuestro templo cuando me llegó la notificación vía móvil indicándome que ya teníamos nuevo Papa. Y así lo anunciamos en ese mismo momento. El argentino Jorge Mario Bergoglio se convertía en el nuevo Obispo de Roma.

Fuente: AFP
Fuente: AFP

Como si al frente de una revolución en el seno de la Iglesia estuviese, el Papa protagoniza día sí y día también noticias que cuanto menos chocan con el parecer tradicional que la Iglesia ha mostrado hasta hoy. Con él comienza un cambio de imagen pública, lo que muchos podrían considerar un lavado de cara, y que nosotros, los cristianos, consideramos un cambio de corazón, desde el interior, con el único objetivo de mejorar esta institución y hacerla más digna de Cristo.

Fuente: Claudio Peri para la agencia EFE
Fuente: Claudio Peri para la agencia EFE

Sus gestos, desde el comienzo de su pontificado, han dejado entrever la gran magnitud de su humildad, marcando un antes y un después en la historia de la Iglesia. Porque no hace falta recordar sus primeras palabras cuando fue elegido Papa: “Quisiera daros la bendición pero antes… Antes os pido un favor. Antes de que el obispo bendiga al pueblo os pido que vosotros recéis al Señor para que me bendiga. La oración del pueblo pidiendo la bendición para su obispo”

Y es que Francisco no solo es un Papa que pide ayuda, también se caracteriza por la austeridad de sus acciones, dejando atrás todo el lujo que rodea el papado y calzándose unos zapatos desgastados, para recorrer los barrios pendiente de los inmigrantes, de los enfermos y rezando incansablemente por la paz en el mundo.

Por no hablar de su apertura y disponibilidad. Nuestro Papa nunca descansa, siempre dispuesto a recibir a cualquier persona y a mostrarse cercano y disponible para todo el mundo. Como pasó en la entrevista que pudimos reproducir hace unos meses en nuestro blog.

Y teniendo en cuenta todo esto, por supuesto no me extraña que cuando recibe una carta de un joven granadino denunciando unos supuestos abusos por parte de unos sacerdotes, lo primero que haga sea levantar el teléfono, llamar a este muchacho y dedicarle las siguientes palabras: Hijo, serénate, He leído tu carta varias veces. No he podido más que emocionarme y sentir un dolor inmenso al leer tu relato. Quiero pedirte perdón en nombre de toda la Iglesia de Cristo. Perdona este gravísimo pecado y gravísimo delito que has sufrido. Perdona, hijo mío, tanto dolor ocasionado y tanto como habrás sufrido. Estas heridas hacen que la Iglesia se resienta al completo”

No es mi intención juzgar este hecho, que tendrá que hacerlo el organismo pertinente, tampoco dejar de hacerlo. Pero sí que creo que lo más correcto desde nuestras vidas cristianas es acoger a las personas, tenderles nuestra mano y disculpadnos, pedir perdón, y hacerlo de corazón, como lo hace el Papa Francisco. Los juicios vendrán después, pero el perdón es el primer paso.

Fuente: El Mundo. es
Fuente: El Mundo. es

Porque una cosa está clara: La Iglesia sigue siendo noticia. Y cualquier alboroto, altercado o gresca relacionados con esta institución siguen ocupando un gran número de minutos en los telediarios nacionales. Sin embargo, hoy por hoy, y gracias al Papa Francisco, también ocupan minutos de prime time sus acciones; que siendo cotidianas y reales hacen estremecer a un mundo corrupto por el materialismo y el egoísmo, un mundo que da la espalda al servicio y que solo lucha por sus intereses personales.

Y mientras podemos estar de acuerdo o no con diferentes actitudes sacerdotales que se nos han presentado a modo de escándalo público en todos los telediarios de los últimos 7 días; solo nos queda aspirar a ese amor de Dios, que no desvirtúa la realidad, que no nos muestra una versión sesgada de los acontecimientos (la que sea, que no entro a discutirlo) y que cada día encuentra su máxima expresión en este sacerdote argentino que ha trabajado toda su vida por servir a los más necesitados y acercar sus corazones a Dios.

Sin duda el Papa Francisco ha comenzado una gran revolución eclesial. Y su primer año de papado bien nos muestran los frutos de esta andadura que arrancó aquel 13 de marzo de 2013, cuando en el balcón del Vaticano se dirigió a todos nosotros y nos acogió con un corazón limpio, puro, descalzándose para recibir a los más pobres y arrodillándose para lavar los pies a los más necesitados. Porque Francisco cada día entrega todo lo que tiene por los demás y reza de manera continua porque nuestros corazones y nuestras vidas sean guiadas por el Espíritu Santo.

Tamara Cordero Jiménez

Fuente: Reuters
Fuente: Reuters

4 respuestas a “Desde mi punto de vista: El Papa Francisco

  1. Coincido con tu opinión sobre el Papa ,se le nota que viene de las periferias ,de las villa miserias de Buenos Aires,que seguramente ha pateado, esas callejuelas embarradas para tender la mano a los más pobres,a esos niños desnutridos que entre los años 1960 y 1970 venían a las urgencias hospitalarias a morirse con una deshidratación aguda grave producida por el hambre y la falta de una elemental higiene.Ha vivido una realidad distinta, penosa y sumamente injusta que lo ha marcado y hace que sea de esta manera.Gracias por tu artículo

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  2. El Papa Francisco es tan sencillo y humilde que hasta el nombre que eligió tiene esa sencillez, que nos permite llamarle Francisco, así tan cercano y humano, tan natural y tan extraordinario. Me gusta nuestro Papa Francisco, simplemente y llanamente por ser como es sencillo, valiente, lleno del Espíritu Santo.

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  3. Me uno a estas valoraciones. Y me atrevo a recordar que tiene doble de mérito el papa por los años que tiene. Le ha tocado hacer en su vida una conversión continua para no caer en los tópicos, en las costumbres, en lo que se ha hecho siempre, ni en el cansancio.

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